LOS MALDITOS HOYOS

Cuando se ha vivido toda la vida en un embarre, es imposible oler la peste… LOS MALDITOS HOYOS Maldita sea la madre de los kbrones hoyos. No importa en donde…

Cuando se ha vivido toda la vida en un embarre, es imposible oler la peste…

LOS MALDITOS HOYOS

Maldita sea la madre de los kbrones hoyos. No importa en donde usted se encuentre guiando en Puerto Rico, en cualquier pueblo, en la autopista, en el campo o la ciudad, los malditos hoyos están presentes. Los que viven en la isla y cogen hoyos todos los días no lo notan o lo notan, pero están resignados. Los que vienen de visita se horrorizan con la condición de nuestras carreteras y se preguntan por qué carajo nadie hace nada…

            Hay hoyos y hay hoyos… no todos los hoyos son iguales. Primeros están los hoyitos. Están en todas las vías de tránsito de la isla… caminos vecinales, carreteras, autopistas. Son parte de la estructura, casi nadie los nota, pero están ahí.  Poco a poco le van dañando piezas al carro y eventualmente la espalda le pasa factura por todos los hoyitos que pasó en su vida guiando en Puerto Rico. Son muy, pero muy pocas las carreteras o autopista que tengan una superficie completamente lisa, sin hoyitos…. NINGUNA.

Luego están los hoyos. Estos son bastante grandes en diámetro, varían en profundidad y características. Están los hoyos típicos y corrientes, su carro cae en ellos, se oyen un par de ruidos raros, usted se da tres cagas de madre y continua el viaje. Cuando está lloviendo se llenan de agua y al pasar por ellos le tiran un montón de agua sucia al bonete y al cristal de su carro… otra caga de madre. Los gobiernos locales y estatales les ponen mucha atención a estos hoyos… erróneamente, pero le ponen atención. Dos o tres veces al año envían una brigada de trabajadores (de 10 a 15personas) a tapar el maldito hoyo. Esa gente llega en un par de camiones con asfalto y brea caliente para tapar al susodicho. Inmediatamente le cierran el paso a los carros que transitan por el área que ellos supuestamente van a reparar y eventualmente se forma un tapón del coño de su madre. Si la tratan de arreglar a la hora del “rush”, por la tarde, llame a su doñita y pídale que les eche más agua a las habichuelas pa’ que no se sequen.

Algunos de estos hoyos tienen unos bordes super afilados, especialmente los de brea y piedra. A estos hoyos los llaman los “parte gomas’. Si cae en uno de esos hoyos, prepárese para comprar una o dos gomas nuevas. Si cree que reclamándole al gobierno le van a devolver lo que le costaron las gomas … no pierda su tiempo… ni trate. Cáguesele en la madre a alguien del gobierno, en privado, y siga pa’lante.

Los próximos son los cráteres. Se necesita ‘el carrito lunar’ para poder navegarlos. En muchos lugares estas monstruosidades han estado presentes por generaciones. Algunas personas del barrio los utiliza como punto de referencia para darte la dirección de sus casas. Su historia es triste, una vez fue un hoyo, pero el gobierno trato de arreglarlo 317 veces, continúo resurgiendo cada vez más grande y más profundo hasta que un día todos se dieron por vencido y tiraron la toalla, el hoyo les ganó la pelea ja, ja, ja.

El arreglo y mantenimiento de las vías de tránsito en la isla son super inefectivos, un ejercicio en futilidad. Los mal pagados trabajadores pretenden arreglar los hoyos con un poco de asfalto y brea caliente. Es sobresabido que ese método no funciona. Si nos toca una semana de lluvias fuertes, cuando aclara lo que queda de la reparación son los recuerdos. Los hoyos en las carreteras salen carísimos y mucho más si hay que estar arreglando el mismo hoyo continuamente. Para los carros, los hoyos son mortales. Después de estar pasando por una carretera llena de hoyos por un tiempo, eventualmente el carro comienza a sentir las repercusiones. Una carrocería que se supone fuera efectiva por diez años, comienza a dar problemas a los cinco. Las piezas cuestan un ojo de la cara y los mecánicos cobran más que los médicos. Los gobiernos, municipales y estatales, “botan” un montón de chavos en el continuo arreglo de un hoyo. Uno de los hoyos más caros es el famoso hoyo de Cabo Rojo, cien mil dólares…es toda una leyenda. Punto de visita para los turistas junto a las legendarias playas con las que cuenta el municipio.

Por último, tenemos los hoyos creados, intencionalmente, por las personas que tienen a cargo el mantenimiento de las vías públicas. Se trata de los hoyos que se forman alrededor de las tapas del alcantarillado que están en las carreteras. Después de tanto tiempo y tantos intentos fútiles de arreglo uno pensaría que ya hubiesen desarrollado una técnica efectiva para lidiar con la situación… NO. El problema regularmente sucede cuando pavimentan las carreteras. La costumbre es tirar asfalto y brea sobre la que ya existía. Cada vez que tiran una capa de asfalto y brea nueva, los hoyos de las tapas del alcantarillado se ahondan más. Hay algunos de estos hoyos que tienen más de 6 pulgadas de profundidad y eso no es el único problema. Cuando repavimentan una carretera todos sus hoyos adquieren profundidad. Hay carreteras con decenas de estos hoyos.

TRABUCO